Monseñor Francisco Villalobos Padilla, de 91 años de edad y obispo emérito de la Diócesis de Saltillo, ha sido bendecido por cuatro Papas, el último, Benedicto XVI en su visita a México.
En voz de su más cercano colaborador, el padre José Guadalupe Tiscareño, Canciller de la Diócesis de Saltillo, así como por fuentes documentales, el primer Papa que le otorgó la bendición al obispo emérito fue el Papa Pío XII cuando fue ordenado presbítero el 2 de abril de 1949, fecha en que Su Santidad celebró 50 años de Ordenación Sacerdotal, por eso la ordenación del grupo de Monseñor Villalobos se integró a las ofrendas del Vicario de Cristo.
Según el padre Tiscareño el segundo que le otorgó la bendición fue el Papa Pablo VI, quien lo nombró obispo; el tercero en bendecir a Monseñor Villalobos fue el llamado “papa peregrino” Juan Pablo II; y ahora la del papa Benedicto XVI.
El relator de la historia de don Francisco comenta que acudió a la visita del Papa a México como acompañante del obispo emérito. “Fui para ayudarlo a caminar en algunos espacios irregulares, presentarlo ante otros obispos”, dice. Agrega: “Desde luego fue una gracia especial porque se me ocurrió entrar en el área reservada para los cardenales, arzobispos y obispos y miembros del gobierno, y nos admitieron”, cuenta el padre José Guadalupe Tiscareño.
Sorpresa verdadera
“Nos sentaron como en la octava fila; de repente llega el arzobispo de Oaxaca don José Luis Chávez y le dice al señor Villalobos: don Paco, véngase, vamos para que pueda saludar al Papa; se lo llevó; esa fue la oportunidad”, describe el padre Tiscareño.
Sobre los minutos con el Papa dice: “Me compartió Monseñor Francisco que el señor arzobispo de Oaxaca lo presentó con esta palabras: Su Santidad, este es el obispo emérito de Saltillo, él fue Maestro de Obispos; esto porque algunos alumnos del Seminario de Guadalajara ahora ya son obispos; el Papa lo felicitó y el señor Obispo le pidió la bendición”.
Para Fray Raúl Vera López, Obispo de Saltillo, quien también presenció aquel momento en que a “don Pancho” (como le dice cariñosamente) lo bendijo el Papa, comenta: “Fue un gesto de los miembros de la CEM fue muy bonito, porque los que iban a saludarlo era la estructura de la conferencia y algunos arzobispos; fue una ocasión excelente porque don Francisco Villalobos es de los obispos venerables”
Información y fotografía: Cortesía de Leticia Espinoza y Gerardo Ávila