Pidieron al Papa visitara México; ahora están presentes en Guanajuato
Jóvenes, estudiantes, enfermeras, profesionistas, amas de casa, trabajadores, mujeres, seminaristas, sacerdotes y los dos obispos de la Diócesis de Saltillo, están presentes en Guanajuato para acompañar al Papa Benedicto XVI en su primera visita que realiza a México del 23 al 26 de marzo.
Mientras la representación de fieles se encuentran con el Santo Padre, en muchas otras parroquias de la iglesia local se llevan a cabo oraciones especiales y a través de pantallas instaladas en los templos pueden ser testigos del mensaje que dará el Papa el domingo 25 de marzo desde el Parque Guanajuato Bicentenario.
Los participantes
No sólo de las comunidades parroquiales se organizaron para estar presentes en la Eucaristía del domingo 25 de marzo. También jóvenes de la pastoral universitaria, alumnos de colegios católicos; integrantes del Movimiento de Enfermeras de la Acción Católica; reporteros de medios locales; un diseñador que presta sus servicios en el área del Seminario de Saltillo, a quien se le pidió apoyo desde las oficinas donde se crea y se maneja el sitio de internet para dar a conocer la visita del Papa Benedicto XVI (www.benedictomexico.mx/).
El sueño cumplido
Sin embargo, existe un grupo muy peculiar. Son 19 alumnas entre 15 y 20 años de edad y que estudian en la Escuela Técnica en Servicios de Hospitalidad llamada El Pinar. Ellas enviaron al Papa, después de la Jornada de la Juventud en España en agosto del 2011, una carta pidiéndole visitara México. Nunca se imaginaron recibir una respuesta positiva y, además, muy pronto. Chicas de zonas rurales optaron por escribir, cada una, sus sentimientos más profundos a quien dirige la Iglesia Universal. Acomodaron las cartas en una caja y la enviaron a Roma por paquetería. En diciembre del 2011 se enteraron de la visita del Papa a México. No daban crédito. ¿Era la respuesta a sus escritos? ¿cómo asistir al evento cuando no hay recursos económicos?. Eso no fue obstáculo. Organizaron actividades para cubrir costos. Finalmente están presentes todas y 12 maestras más en Guanajuato, donde además de la Misa, participan en la valla humana para recibir a su Santidad Benedicto XVI. Además de ello, se prepararon espiritualmente porque, dicen, no van a ir a ver a “cualquier persona”, es el “representante de Cristo aquí en la Tierra”, por lo que se dedicaron a estudiar sus mensajes, de estar frente al Santísimo y rezar el Rosario para que el evento diera buenos frutos. Esperan que la visita del Papa ayude a aminorar la violencia que en todo México se vive y que Saltillo vuelva a ser la ciudad tranquila.
“Contamos los días para irnos. Ya queremos estar allá. Es un sueño y estamos muy contentas porque finalmente podremos ver al Papa de cerquitas”, dicen las chicas, quienes aseguran que sus familias están contentas por este acontecimiento y que también rezan para que todo salga bien.
Los que se quedan
Y mientras desde Monclova y Saltillo hay cientos de fieles en camino, los que se quedan se unen en oración para que los viajeros lleguen bien a su destino y vuelvan con alegría después de la experiencia religiosa.
En las distintas vicarías de la diócesis se colgaron mantas con un mensaje de bienvenida al Papa. Además se distribuyó una oración especial para rezarla en los grupos, comunidades y hasta en las celebraciones que se realicen durante estos días.
En la Vicaría Siderúrgica se instalaron pantallas para transmitir en vivo el domingo 25 fragmentos de la Misa donde el Papa se encontrará con miles de creyentes. Igual la propuesta en la Vicaría Noroeste en Saltillo. Otros fieles desistieron de acudir ante el temor por la inseguridad y violencia que se registra en la ciudad y en las carreteras del país. Optaron por quedarse en casa y desde aquí unirse en oración para que haya frutos de esperanza.