“El ejemplo para ustedes es Jesús; yo tengo la esperanza de que ustedes sean sujetos de cambio que asuman este ideal”, fueron las palabras de Fray Raúl Vera López a los seminaristas de filosofía y teología reunidos en ocasión de su vigésimo cuarto aniversario de ordenación episcopal en el Seminario Mayor.
Monseñor Vera les instó a ayudar en el cambio que se requiere y a que “no se adecúen a la mediocridad que puedan ver en nosotros. Sean un ejemplo, sean personas brillantes como Jesús, no quieran conservar la vida mediocre para que no se las quiten los que no quieren que el mundo cambie”, expuso.
Les aseguró que quedarse en ese estado “es lo más triste. Ilusiónense, no hay otra manera de ser felices en la vida, no vivimos en el servicio a Cristo para vivir cómodamente, eso es contradictorio. Mejor que sean los pobres los que nos elogien”. Lo anterior en un mensaje dado a los jóvenes que se preparan para ser los futuros sacerdotes en los seminarios de la Diócesis de Saltillo.
Recalcó que entender el mensaje del Evangelio significa que la palabra de Dios está escrita en la vida humana personal y comunitaria, por lo que se debe asimilar en el corazón y transformar los criterios personales; “es una comprensión de la vida que nos lleve a dialogar con el hombre contemporáneo, a darnos cuenta con qué personas hablamos”.
Dijo que como sacerdotes no se pueden permitir ser irresponsables “porque vamos a ser unos inútiles que a la hora de estar hablando la gente estará bostezando… no estamos en un juego. Porque nosotros tenemos que ayudar a los seres humanos a articular su modo de pensar y las opciones de su vida desde lo que les interese”.
Puso varios ejemplos del deterioro social que se vive en la actualidad y que es urgente revertir, de ahí que insistiera a los seminaristas sobre la importancia de comprometerse con su comunidad para hacer frente al “país en el que estamos, donde no hay procuración de justicia”.
Con información de Fernando Hernández
Petra Rocha