Primera visita del Santo Padre Benedicto XVI a México
Saltillenses tienen presente recuerdo de Juan Pablo II, por lo que al actual Vicario de Cristo lo sienten lejano a pesar de tener seis años ya al frente de la Iglesia Universal
Luego de que se hiciera oficial la visita de su Santidad Benedicto XVI a México en marzo, varios saltillenses compartieron con “Voces de Esperanza” su sentir sobre este primer encuentro del Papa con el pueblo mexicano y, aunque la mayoría desconoce su venida a León, Guanajuato, se destaca que la figura de su antecesor el Beato Juan Pablo II, se identifica más cercana al pueblo pese a los años que han pasado desde su muerte, por lo que aún los católicos y no católicos no ven un vínculo del sucesor ligado a nuestra nación.
Sobre la visita y destacaron que es propicia ante los momentos de inseguridad que se viven en México, por lo que la mayoría dijo esperar consecuencias positivas de su llegada al país, aunque comentaron no sentirse identificados personalmente ni como nación a este pontífice, pues aún está muy presente su antecesor en la comunidad católica.
“No soy cercano porque nunca asisto a ningún lado y no espero nada de la venida”, fueron las palabras de un apresurado transeúnte al que se le interrogó en el centro de Saltillo; en tanto que Isabel Solís aceptó sentirse indecisa sobre qué esperar de esta visita y aunque se confesó no católica, indicó que “creía más en Juan Pablo (II), él era más dócil y más buena gente pero éste como que no, veo que no es cercano al pueblo, no es cariñoso ni amable como Juan Pablo, es muy diferente”.
Otra como Julia Valerio, que si bien tampoco estaba enterada de este suceso que ocurrirá pronto, destacó en que se abra un espacio de reflexión que en estos momentos es tan necesario para el pueblo mexicano para “que todos tomaran conciencia que hay que estar en paz y (sea) menos la rebeldía de las balaceras que ha habido”. Dijo que para ella el Papa Benedicto XVI sí es cercano al pueblo y esto debe asumirse en lo individual “porque más que nada la confianza es de uno”.
Por su parte Elizabeth Prado manifestó que conoció de la visita por los medios de comunicación, y dijo esperar que todo sea “para bien de México por tanta violencia que se vive ahora”; aunque destacó también que la cercanía del Papa Benedicto en estos momentos no es tanta como la que el Papa Juan Pablo II aún conserva entre los mexicanos; “simplemente nombrarlo como santo estábamos más cerca”.
María González opinó que al tener carácter de oficial el viaje papal a México, es algo que se identifica más con un protocolo entre presidentes, pues no se debe olvidar que el Santo Padre es cabeza del gobierno en Roma. Es por ello, consideró, que esta visita oficial se queda en eso y no se logra una cercanía espiritual o identificación con el pueblo católico. “No lo veo cercano porque sé que el presidente lo trae como político, siendo un presidente también al papa”, comentó.
En contraste, otra mujer que también pidió el anonimato, recalcó que se abre la esperanza de mayor paz para México y sostuvo que Su Santidad Benedicto XVI ya es cercano al pueblo mexicano “porque es enviado de Dios nuestro Señor”. Zulema González que se enteró también por los medios de comunicación de esta pequeña gira, indicó que no espera nada de ella “porque no voy a ir, no lo siento cercano porque casi no voy a la Iglesia”.
Visita esperanzadora
La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), destacó en su página que la visita apostólica ya es oficial, y se tiene programada para el 23, 24 y 25 de marzo próximos, cuando procedente de Roma, el Santo Padre llegue por la tarde del viernes 23 al aeropuerto de León, Guanajuato. El recibimiento oficial estará a cargo del presidente de México Felipe Calderón Hinojosa, representantes de la CEM y el Arzobispo de León. Durante su permanencia en ese lugar se hospedará en la residencia de las Religiosas del Colegio Miraflores.
Por la tarde del sábado 24 de marzo, el Papa Benedicto se trasladará a la Casa del Conde Rul, sede de Representación del Gobierno del Estado de Guanajuato; lo anterior para su encuentro oficial con el Presidente de la República y su Delegación. Al final saludará y bendecirá a los niños y fieles que se encontrarán reunidos en la Plaza de la Paz, de la ciudad de Guanajuato.
Durante la mañana del domingo 25 de marzo, Benedicto XVI presidirá una Misa multitudinaria en el Parque Bicentenario, Municipio de Silao, al pie del Cerro del Cubilete, mismo que en su cima alberga el Monumento a Cristo Rey. Este encuentro será con los fieles representantes de todas las Diócesis de México y por la tarde del mismo día, en la Iglesia Catedral de León, se reunirá para el rezo de Vísperas y dirigirá su mensaje a todos los Obispos de México y a los representantes de los demás episcopados de América Latina y del Caribe.
El itinerario, que ya fue confirmado por la Nunciatura Apostólica, señala que para el 26 de marzo por la mañana, desde el mismo Aeropuerto de León proseguirá su viaje hacia Santiago de Cuba. Ahí será despedido por las más altas autoridades civiles y religiosas de México.
La Conferencia del Episcopado Mexicano hizo pública su esperanza de “unirnos desde este momento a una oración constante e intensa para que los frutos de la visita del Papa a México nos fortalezca en la fe”.
Petra Rocha