| Hay que trazar el camino de esperanza | ||||
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Jesús es el que guía desde “lo más profundo de nuestro ser” en este camino de esperanza, expresó Fray Raúl Vera en la Misa de clausura de los dos días de jornada de la Asamblea Eclesial Diocesana. Con mucho ánimo, el obispo expresó que el pueblo de Dios, reunido allí, “trabajamos para establecer el diagnóstico diocesano”. Reconoció que es necesaria “una transformación en todos y todas y cada una de las personas que conformamos la Iglesia Diocesana de Saltillo”. Agregó que la Iglesia, como misionera que es, “queremos entrarle a todos los ambientes, lugares en donde se está construyendo esta comunidad humana que vive en la Diócesis de saltillo”. Explicó que la Diócesis en Saltillo “no nos pensamos como una iglesia cerrada en si misma, es una Iglesia de cara al mundo”. Exhortó a los fieles a ser instrumentos en las manos de Dios que “construimos la comunión en toda la familia humana, comunión que todos los seres humanos estamos llamados como un sólo pueblo a formar en Dios y a construir como comunidad”. Agregó: “Debemos construir esta tierra libre de todo aquello que obstaculiza, construir la fraternidad universal que Dios quiere y que nosotros tenemos que contribuir desde esta concreción que somos como diócesis”. Dio a conocer el trabajo que se realiza en la Provincia Eclesiástica de Monterrey que conforman varias diócesis, entre ellas la de Saltillo, “para unificar nuestros criterios y también nosotros, desde nuestro ser diocesano, ser fermento en nuestras hermanas iglesias”. Al respecto dijo: “Estamos formando una provincia y organizadamente trabajamos juntos y queremos, desde nuestro crecimiento, ser fermento y entre más crezcamos vamos a poder irradiar y enriquecerlas (a las otras diócesis) y crecer con ellas y con ellos en las distintas áreas, en el trabajo pastoral”. Invitó a no cerrarse, sino a ser una iglesia “que crea la comunión, una iglesia al servicio de la comunión, una iglesia en diálogo con otras confesiones cristianas, con otras religiones, incluso en influir, con los valores del reino, en aquellos que dicen que no creen en Dios pero que tienen una voluntad de construir una historia diferente”. Para continuar la Eucaristía, don Raúl Vera exhortó a experimentar la presencia de Cristo “a través de cada uno de nosotros que formamos esta asamblea, a través de la Palabra, del misterio de su Cuerpo y su Sangre que nos alimenta y a ser un sólo Cuerpo con Él y que nos hace asimilarnos a Él”. |




