| Ser cristiano es ser diferente | ||||
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Los apóstoles vivieron de otra manera, por lo tanto, los cristianos están llamados a vivir diferente y a trabajar como Dios quiere para lograr una sociedad donde no haya injusticia. Lo anterior lo afirmó Fray Raúl Vera en la homilía de la Misa a San Judas Tadeo el pasado 28 de octubre, en alusión al testimonio de este apóstol que propagó el evangelio sin distinción de cultura. Desarrollando una catequesis sobre los apóstoles, servidores de la Palabra, el obispo remarcó la necesidad de ser testigos de la fe, a ejemplo de estos hombres que siguieron a Jesucristo y dieron la vida por Él. Explicó de manera muy concreta el Evangelio donde llama a los 12, aquéllos que forma para que conformen lo que años más tarde sería la Iglesia. Dijo al respecto: “ Dios utilizó una pedagogía para formar al pueblo. En el Antiguo Testamento a través de los 12 hijos de Jacob, es decir, las 12 tribus de Israel. Así conformó a su pueblo”. Recordó el Génesis donde Dios creó a Adán y a Eva, quienes “decidieron elegir un camino para la humanidad, sin embargo, eligen un camino contrario a lo que Dios quería; Dios los pone a los dos para administrar la Tierra, la primera base de la ciudad humana; desgraciadamente el pecado se multiplica hasta llegar al diluvio con Noé”. Agregó: “En el Nuevo Testamento, Jesucristo llamó a los 12 y de esta manera el nuevo pueblo ya no es sólo una raza, ahora forma parte de un pueblo de pueblos, es la humanidad entera”. “Dios trabaja con un pueblo y ese pueblo aprende a vivir siguiendo su voluntad; los seres humanos estamos en una casa y estamos para administrar la Tierra, no para abusar de ella, y esa administración es a través del amor, el amor que nos impide aprovecharnos de los semejantes”, remarcó. En este momento de la homilía aprovechó para hacer énfasis en la necesidad de velar unos por otros, de que el amor lleva a cuidar del hermano y no a explotarlo, de abrigar y darle cobijo al forastero. Explicó que el fenómeno de la migración existe en todo el mundo: Asia, Europa, África y en América los centroamericanos aprovechan para emigrar a Estados Unidos. “Todos somos hermanos, primero que nada somos personas y nos tenemos que ayudar”, aseguró. Enfatizó que los jerarcas católicos son los primeros en dar ejemplo a través del servicio que prestan, empezando por el obispo y sacerdotes, quienes tienen la responsabilidad de organizar a la comunidad para que realice una misión acorde con las necesidades que se presentan en la sociedad. “Nosotros como apóstoles debemos cuidar los ministerios para que “todos los dones que recibimos como bautizados pasen por todos el Cuerpo y alcancemos la plenitud en Cristo”. También les hizo ver a los padres y madres de familia su responsabilidad: “Ustedes hacen pasar el Evangelio a sus hijos con su comportamiento justo y honesto, con virtudes personales y sociales; sociales cuando luchan para que haya justicia, cuando hablan con la verdad”. Declaró que los cristianos son “templos vivos de Dios, y ser cristiano hoy en México es luchar para que se acabe la violencia, la corrupción (madre de la violencia), que haya una economía justa”. Es así como afirmó: “Ser cristiano es vivir de otra manera, pensar de otro modo para trabajar de acuerdo con lo que Dios quiere. Los apóstoles nos enseñaron a vivir de otra manera”. |




